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BISUTERIA

sábado, 6 de noviembre de 2010

Qué es Bisuteria?


Bienvenida(o) a mi Blog, muchas personas escuchan la palabra bisutería pero no entienden de qué se trata la palabra bisutería viene del francés bijouterie, asi se le conoce a la industria que produce objetos o materiales de adorno que imitan a la joyería pero que están hechos de materiales no preciosos.

La ventaja más grande definitivamente es el precio. Toda mujer moderna hoy en día busca ser original, variar en el uso de los accesorios y si puede ahorrar dinero mucho mejor, verdad Esto para ti puede ser una gran oportunidad ya que puedes comprar directamente de nosotros en pequeñas o grandes cantidades para que puedas generar un ingreso extra o establecer un negocio adicional en tu distrito, ciudad o país.

La bisutería suele usar materiales muy diversos, desde la porcelana hasta los alambres de latón, pasando por la pasta de papel o las perlas cultivadas. Los objetos confeccionados con metales o sus aleaciones suelen llevar un recubrimiento de material noble, como el oro, la plata, o el rodio.

Dependiendo de la calidad del recubrimiento un adorno de bisutería fina, de este tipo, puede llegar a ser prácticamente indistinguible de una joya, lógicamente, para una persona no experta. Los metales preciosos suelen ser muy densos y por tanto las pequeñas piezas que se elaboran con ellos son, para su tamaño, bastante pesadas.Un buen sustituto, al menos en cuanto a densidad, suelen ser las aleaciones de plomo. En cadenas y colgantes se suele usar el latón chapado con capas de oros de entre 1 a 5 micras de grosor para que evitar la formación de eccemas o alteraciones epidérmicas provocadas por reacciones de tipo alérgico.

La moda es un lenguaje: con ella, con el sistema de signos que la constituye, por frágil que parezca, nuestra sociedad y no solo la de las mujeres expone, comunica su ser, dice lo que piensa del mundo; así, igual que la joya de la antigua sociedad en el fondo expresaba su naturaleza esencialmente teológica, la bisutería de hoy, tal y como la vemos en las boutiques, en las revistas de moda, se limita a seguir, expresar, significar nuestro tiempo: venida del mundo ancestral de la culpa, puede decirse, en una palabra, que la bisutería se ha laicizado.

Esta secularización ha afectado antes que nada, y de la forma más visible, a la sustancia misma de la bisutería; ya no sólo se hace con piedra o metal, sino también con materias frágiles o tiernas como el cristal o la madera. Además, ya no tiene la perenne misión de lucir un precio, por así decirlo, inhumano: se ve alguna de metal vulgar, de cristales baratos, y cuando imita a alguna sustancia preciosa, oro o perlas, lo hace sin vergüenza: la imitación, que ha servido para caracterizar a la civilización capitalista, ya no es un procedimiento hipócrita de ser rico a buen precio: se expone francamente, no aspira a engañar, sino tan sólo a mantener las cualidades estéticas de la materia imitada.

En suma, se produce una liberación general de la bisutería: su definición se amplía, ahora es un objeto si así se puede decir libre de prejuicios: multiforme, multisustancial, de infinitos usos, ya no está sujeto a la servidumbre del precio elevado ni a la de un uso singular, festivo, casi sagrado: la bisutería se ha democratizado.

Riqueza reglamentaba la rareza de la joya, ésta no podía ser juzgada más que por su precio (el de su materia y el de su trabajo); pero desde que casi todo el mundo puede procurarse una cosa, desde que la obra se convierte en producto, hace falta, en nuestras sociedades democráticas pero aún diferenciadas, someterla a una discriminación de otro orden: el gusto, cuyo juez y guardián es, precisamente, la moda.

Disponemos, pues, hoy en día de bisutería de mal gusto; y, cosa paradójica, lo que define el mal gusto de una bisutería es, curiosamente, la ostentación de eso mismo que en otro tiempo fundamentaba su prestigio y su magia: su precio extremo; no sólo las joyas demasiado ricas, demasiado recargadas, son desacreditadas, sino que, a la inversa, para que una joya cara sea de buen gusto es necesario que su riqueza sea discreta, sobria, visible sin duda, pero sólo para los iniciados.

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